Crema de manos de aloe vera natural y ecológica
12,95 €
La crema reparadora de manos Vidaloe®, enriquecida con aceites esenciales de Árbol del Té y Salvia, te resultará especialmente eficaz en casos de:
- Quemaduras, cortes y heridas que te hayas provocado, así como rozaduras y llagas.
- Picaduras de insectos que hayas sufrido.
- Dolores musculares y reumáticos que estés padeciendo.
Protege tus manos de la sequedad, las grietas y las asperezas y mantenlas mucho más suaves, tersas e hidratadas. Con un 65% de aloe vera puro majorero, la crema de manos Vidaloe® contrarrestará los efectos provocados por el frío, el viento o la sequedad.
Información adicional
| Peso | 0,065 kg |
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La piel que rodea las manos constituye una barrera de protección muy importante, pero al ser una de las más expuestas a los agentes externos (frío, sequedad, viento) y a continuos lavados, se altera fácilmente y requiere de cuidados especiales e hidratación en profundidad.
Gracias al elevado contenido en Aloe Vera, esta crema ayuda a que la epidermis recupere su equilibrio dinámico natural; protege y regenera las manos secas y castigadas aportándoles la hidratación que necesitan, a la vez que alivia la irritación, grietas y otros problemas cutáneos.
Es una crema de uso diario, por lo que puedes aplicar cuantas veces necesites en manos, uñas, talones, codos y rodillas.
Reparadora para todo tipo de necesidades, al estar enriquecida con aceites esenciales de Árbol del Té y Salvia, es especialmente eficaz en casos de:
- Quemaduras, cortes y heridas.
- Picaduras de insectos
- Rozaduras y llagas.
- Dolores musculares y reumáticos.
- Puede ser útil en casos de duricias, hongos y verrugas.
La crema de manos Vidaloe® se presenta en un envase ligero y práctico de 100 ml para poder llevarla en cualquier lugar y situación.
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Información adicional
| Peso | 0,065 kg |
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Vidaloe
Encuéntranos en Fuerteventura
Nuestra finca y puesto de venta están en Agua de Bueyes, en la isla de Fuerteventura.
Un lugar tranquilo donde te recibirá el aroma a aloe fresco, la brisa del valle y, si tienes suerte, alguna cabra curiosa.
